jueves, 31 de marzo de 2011

El Quimbo: un espejismo para el Huila y Colombia

El  espejismo de la inversión extranjera, para catapultar el desarrollo regional, comienza a ser evidente. Parece que el pueblo, afectado directamente, comienza a entender. La  precaria  percepción y conocimiento del significado y alcance del desarrollo técnico responsable, de la política de desarrollo con equidad y de la responsabilidad social y ambiental,   impiden al ciudadano común y a burócratas, conocer y   analizar  correcta y responsablemente,  ese proyecto.

No ha servido el crudo espejo de los resultados y consecuencias de la Central Hidroeléctrica de Betania. Quedó en simple frustración. No hubo riego, ni agua potable, ni reforestación, ni energía para el Huila. La energía va a otros departamentos y el total de las utilidades, a particulares.  La producción de energía del Quimbo, la proyectan al exterior.

El Quimbo, por  sus efectos al entrar en operación,  es  peor por sus efectos,  que la de Betania. Está diseñada para repotenciar Betania y maximizar ganancias. G. Soros dice que en los negocios no cabe la ética ni la moral.  Agreguemos: ni los derechos sociales. Importa la ganancia, el capital. Pero  no para los colombianos y huilenses.  Eso es el Quimbo.

El espejismo voluntarista de Emgesa, manifiesto en la calculada firma del acuerdo de inversiones, deslumbró a incautos y las autoridades  lucieron miopes e irresponsables. Los deslumbró el monto, que no alcanza las utilidades de un solo año. Los efectos dañinos, son muy superiores a los de Betania y para todas las generaciones futuras. No habrá resarcimiento y mitigación reales.

La expedición de la licencia ambiental bajo el protagonismo anestesiante del nefasto gobierno 2002-2010, es un hecho natural de la dictaduras constitucionales anteriores y presente y prueba inequívoca de los compromisos de los gobiernos anteriores y presente con el capital, con los grandes empresarios y contra las gentes del común.

No se trata de impedir caprichosamente su construcción. Se trata del derecho de exigir que diseños y construcción, garanticen los derechos de las mayorías regionales y equitativas responsables compensaciones ambientales y económicas.

El espejismo irreflexivo y la actitud calculada y cómplice de autoridades regionales y locales, dirigentes y organizaciones gremiales e instituciones,  permiten que empresas extranjeras,   intervengan y usurpen la  soberanía,   sobre el suelo y los recursos naturales, con mas perjuicios que beneficios  para el Huila y Colombia.

Da grima saber que los estudiantes de hoy, parece que estuvieran en otro planeta.  En  particular los de la única universidad pública local. Sobre  los efectos de la construcción de El Quimbo hay mucho que investigar, demostrar y concluir. Dizque tiene 38 grupos de investigación. ¿Solo  para justificar el consumo del billete?

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