sábado, 8 de octubre de 2011

Declaración Final del Congreso Nacional de Tierras,Territorios y Soberanías – 30SEP-4OCT 2011

kuikuro - guerreiro agua jpg

La soberanía es popular,  Los territorios son de los pueblos

La Madre Tierra es de quien la cuida.
15.000 delegadas y delegados de las organizaciones campesinas y de trabajadores y trabajadoras del campo y las ciudades, de los pueblos indígenas y afrodescendientes, de pobladores urbanos, las organizaciones de víctimas de crímenes de Estado y de víctimas del desarrollo capitalista,  nos hemos reunido en Cali entre el 30 de septiembre y el 4 de octubre de 2011 en torno a la defensa de la vida y de la Madre Tierra, para ratificar nuestra voluntad de trabajo y movilización conjunta, y continuar el proceso de legislación propia sobre el territorio.

1. Hemos venido a defender la vida y la Madre Tierra. Hemos comprobado que la  única opción de vida no es el consumismo, la adicción al petróleo, la destrucción de la naturaleza y la economía impulsada por la guerra. Los aquí presentes ya venimos construyendo la alternativa: territorios gobernados por las comunidades, relaciones sociales y de trabajo equitativas e igualitarias, economías sustentables donde impera el uso respetuoso de los bienes de la naturaleza, decisión autónoma sobre la producción de alimentos.

Lamentamos que el gobierno y algunos medios de comunicación insistan en señalar que estos propósitos, y las movilizaciones que realizamos para concretarlos, sean amenazas terroristas. Como ha dicho el editorial de El Tiempo del 3 de octubre, hay un aumento sensible de la movilización popular; pero se equivoca al ver que tras estas acciones está la presencia insurgente. El uso rutinario del señalamiento les impide ver que detrás de la movilización social en realidad está la respuesta indignada de la gente frente a la destrucción de la naturaleza, la invasión de los territorios por las industrias extractivas, el despojo de los bienes naturales, la continuidad de una estructura agraria inicua --denunciada estos días en el Informe de PNUD.
2. Dos tesis hemos confirmado: la profunda inequidad del sistema político y socio-económico que rige a Colombia, y la oposición del bloque político en el poder para transformar ese modelo y reformarse a sí mismo. Por el contrario: el país sigue secuestrado por las mafias y la parapolítica, y las acciones que el gobierno nacional dice realizar para enfrentar estos sectores evidencian que no irá a la raíz del problema --la persistencia del latifundio armado y la alianza de éste con la oligarquía industrial y financiera--, y por el contrario utilizará la justa aspiración social de combatir el paramilitarismo y el despojo de tierras, para ajustar aún más el modelo territorial a los requerimientos del capital.
Esta certeza ratifica lo que venimos diciendo de tiempo atrás. Que no será en los espacios de la institucionalidad donde los sectores populares encontraremos la respuesta a nuestras exigencias por los derechos; que nos ha tocado legislar y actuar por nuestra propia cuenta para garantizarlos; que debemos ir más allá de ser oposición política, y construir por nuestro lado y a nuestro modo el país que soñamos y queremos. Nuestra intervención en espacios gubernamentales para exigir el cumplimiento de las obligaciones del Estado frente a los derechos humanos, solo tiene sentido si al mismo tiempo en las comunidades construimos gobierno propio y fortalecemos nuestra capacidad de ordenar la vida y el territorio.
3. El conjunto de las medidas legislativas y de políticas que los últimos gobiernos vienen impulsando o pretende llevar a cabo la conversión de Colombia en una mina a cielo abierto, la imposición de las llamadas “locomotoras del progreso”, la entrega del campo a las Zonas de Desarrollo Empresarial, la adjudicación del país a la industria minero-energética, el estrangulamiento de los ríos y las aguas, en suma, volver a Colombia una zona franca de 200 millones de hectáreas, no es otra cosa que la agenda del capital nacional y transnacional, y se sintetizan en lo que podemos llamar la “privatización de los territorios”, es decir, quitarle a la sociedad y los pueblos el derecho de ordenar y gobernar sus espacios de vida y entregárselos al capital privado.

Cada una de las luchas que nuestros pueblos vienen dando los últimos meses, son para enfrentar este despojo. En Santurbán (Santander) para que las decisiones sobre el agua las adopten las comunidades que la beben; en el Quimbo (Huila) e Hidroituango (Antioquia) para que la elección entre comida para las comunidades o energía para las transnacionales sea una decisión de los pobladores y no de las burocracias al servicio del capital; en Puerto Gaitán (Meta) para restituir al país el patrimonio del subsuelo; en La Toma (Cauca) para que las comunidades afrodescendientes sigan mandando sobre sus fuentes de vida; en La Colosa (Tolima) para seguir siendo los dueños de su agua y de su vida; en el norte del Cauca indígena, para que el TLC con los Estados Unidos no despoje a los pueblos de su autonomía alimentaria; en Bahía Málaga (Valle), Bahía Solano (Chocó) y Bahía Portete para que los puertos no destruyan la base alimentaria de las comunidades; en San Andrés para que los raizales no sean desterrados en su propia tierra; en las grandes ciudades para que las zonas francas y los puertos secos no sean sitios prohibidos para la población; en la Región del Catatumbo,  para impedir que la Madre Tierra sea profanada mediante la explotación del carbón; en el Cesar y la serranía del Perija para que MPX empresa de explotación de gas y petróleo detenga las excavaciones. Cada una de estas luchas populares son para impedir la desterritorialización y el despojo.  
4. Aunque víctimas del desarrollo y del despojo, nuestras comunidades han pasado a ser defensoras de la soberanía que el Estado -que debería ser su garante- ha abandonado en la feria de la “confianza inversionista”. La reactivación de las luchas sociales populares en Colombia se vienen dando justo por el camino de defender la Madre Tierra, los territorios y la soberanía nacional.
Se trata de una dinámica similar en todo el mundo. La captura de los Estados por los intereses privados ha despertado una ola de indignación en Europa, Suramérica y los Estados Unidos contra el despojo de la economía y la vida pública. Todos ellos reclaman, igual que nosotros y nosotras, el derecho de dirigir sus vidas, sus economías y sus países. No dudamos en decir que somos parte de ésos, los indignados y las indignadas del mundo.

5. Los pueblos, organizaciones y procesos asistentes hemos adoptado siete mandatos temáticos, diez macroregionales y un Mandato de Mandatos sobre Tierras, Territorios y Soberanías. Se trata de compromisos serios en la construcción del nuevo país, adquiridos por organizaciones y procesos que asumimos la responsabilidad de realizarlos. Entre ellos consideramos de vital importancia los siguientes:

Consolidar la unidad del movimiento y las organizaciones populares para cuidar a la Madre Tierra, defender los territorios y consolidar la soberanía popular. El espíritu unitario y fraternal que nos ha acompañado en este Congreso, tendrá que converger en un gran Movimiento Social y Popular por la Tierra, el Territorio y la Soberanía. Un primer paso es la conformación de un espacio de coordinación de los procesos que nos sumamos a estos mandatos.

El segundo mandato general es cuidar la Madre Tierra y reconocerle sus derechos. Quien no cuida la Madre Tierra no la merece. Y no la merecen los que destruyen las fuentes de agua para explotar oro o petróleo. Este Congreso ha mandatado prohibir la gran minería y la explotación petrolera desaforada. En consecuencia, ha declarado no grata e ilegal la presencia en nuestros territorios de la Anglo Gold Ashanti, la BHP Billiton, Xtrata, Pacific Rubiales, MPX, Cosigo Resources, Smurfitt Kappa Carton de Colombia, Cemex, Medoro Resources, Grey Star (hoy Eco Oro Minerals Corp) y Unión Fenosa, por su participación directa en agresiones a las comunidades y territorios, y su atentado sistemático a la soberanía nacional. Les notificamos que acudiendo al derecho ancestral de indígenas y afrodescendientes, a los derechos de los pueblos y de la Madre Tierra, al derecho a la vida y paz, y a las normas constitucionales y del derecho internacional de los derechos humanos, realizaremos las acciones que correspondan para impedir su presencia, para que salgan del país y sean sancionados.

El tercer mandato es realizar –como organizaciones sociales populares-- todas las acciones políticas civiles para construir un camino hacia la solución política y negociada del conflicto social y armado. La guerra en nuestros territorios altera profundamente la armonía de las comunidades y de la naturaleza, y no es posible esperar mejoras en los derechos humanos si el conflicto continúa. El derecho a la paz solo se cumplirá si la realizamos nosotros y nosotras mismas con la resistencia a la guerra, la exigencia a los actores armados para que respeten el derecho humanitario --en especial la oposición a que el cuerpo de las mujeres sea utilizado como botín de guerra--, y las acciones directas de desmilitarización de nuestros territorios. El pueblo colombiano y todas sus expresiones sociales adoptaremos una agenda de diálogos nacional y regionales en el Congreso Nacional de Paz que tendrá lugar el próximo año, al cual nos convocamos.
El cuarto mandato general es profundizar la liberación de la Madre Tierra y la realización participativa de la reforma agraria. No permitiremos que en el lugar de los grandes latifundios del narcotráfico y el paramilitarismo, que deben ser desmantelados, se instale el gran latifundio de los conglomerados agroindustriales. Por el contrario, esas tierras –robadas en cientos de años a indígenas, campesinos y afrodescendientes-- deben restituirse a nuestras comunidades. Ocuparemos pacíficamente lo que por historia y por derecho nos pertenece; y allí donde se puedan presentar diferencias sobre los derechos territoriales de cada pueblo o sector, acudiremos a los principios de la unidad y el respeto interétnico para resolverlas.

El quinto mandato general es constituir a las organizaciones sociales y comunidades como protectoras del agua. Desde el ejercicio del gobierno propio y autoridad, abordaremos el manejo, gestión y protección de las fuentes de agua, confrontando su privatización y degradación producto de la expansión de la frontera agropecuaria y minero-energética y el desarrollo de megaproyectos que amenazan su disponibilidad.

El sexto mandato general es construir una economía propia y articulada de los pueblos, no supeditada al mercado global, que garantice la soberanía y autonomía alimentarias y los saberes asociados a las semillas, las plantas y los alimentos. Vamos a fortalecer las prácticas de producción, transformación, intercambio y consumo culturalmente apropiadas, socialmente justas y en armonía con la vida; no utilizaremos ni permitiremos agrotóxicos y transgénicos; impediremos la presencia de los agrocombustibles, plantaciones forestales y otros monocultivos que amenazan nuestra soberanía territorial y alimentaria.

El séptimo mandato es realizar un ordenamiento social del territorio urbano. Proponiendo suelo y agua como bienes vitales, públicos y comunes. Reconociendo la diversidad y las diferencias de los pobladores que habitan las ciudades de Colombia. Legalización de territorios urbanos y no reubicación forzada.

El octavo mandato general es emprender todas las acciones necesarias hasta que los responsables intelectuales y materiales del exterminio contra nuestros pueblos sean juzgados. Recogemos las semillas de vida, memoria, verdad, justicia y reparación, sembradas por las luchadoras y luchadores populares en la defensa de la vida y de la Madre Tierra, y víctimas de este conflicto.

El Noveno Mandato es consolidar espacios para que los niños y niñas de nuestros territorios  deliberen y decidan. El futuro del territorio está en peligro si no despertamos nuestros corazones y  conciencias para que sus aportes sean tenidos en cuenta. Obedeciendo su palabra mayor, generaremos siempre los espacios donde los niños y niñas de nuestros pueblos puedan pensar,  construir y defender el país de sus sueños.
Éstos son los mandatos de los pueblos y las organizaciones populares. Los cumpliremos. Nos movilizaremos en calles y campos para hacerlos realidad. Llamamos a todos y todas a comprometerse con ellos, a la intelectualidad a sumarse a esta construcción de país, a los partidos políticos populares a acatarlos.
Cansados de obedecer. Cansados de ser consultados mientras otros deciden. Queremos gobernar. ¡Vamos a gobernar en nuestros territorios!

Cali, 3 de octubre de 2011.

La Madre Tierra es de quien la cuida, los territorios son de los pueblos, la soberanía es popular

viernes, 7 de octubre de 2011

OCTUBRE AZUL – Ciclo Agua Dulce – Agua Salada -

ESTE ES EL CICLO " AGUA DULCE..AGUA SALADA" QUE SE PRESENTARA EN EL MARCO DE LA CAMPAÑA " OCTUBRE AZUL". POR FAVOR REENVIAR ESA PROGRAMACIÓN A LA GENTE QUE DESEEN EN EL VALLE DE ABURRÁ.

SE DESPIDE
ÁLVARO RESTREPO GAVIRIA
Cineclub Pulpmovies 15 años

EL CINECLUB PULPMOVIES , EL COMITÉ EN DEFENSA DEL AGUA Y DE LA VIDA DE ANTIOQUIA Y LA CORPORACIÓN CANOPUS

SUMANDOSE A LA CAMPAÑA MUNDIAL "OCTUBRE AZUL" POR EL DERECHO FUNDAMENTAL AL AGUA PRESENTAN:

MUESTRA DE CINE  ECOLOGISTA Y SOCIAL "BUENAVENTURA 2011"

CICLO "AGUA DULCE...AGUA SALADA"

Octubre 3 (Lunes)

LA ERA DE LA ESTUPIDEZ

Dir: Franny Armstrong / Estados Unidos / 2009 / 92 min.
Lugar: Casa de lectura infantil (Av. La Playa entre Comfenalco y la Clinica Soma)
Hora: 4:00 p.m.
Octubre 5 

TAPPED

Dir:  Stephanie Soechtig / Estados Unidos / 2009 / 75 min.
Lugar: Café Amadis Cra.42a. No. 48-48  Pasaje Cervantes ( entre Bellas Artes de Ayacucho y las Torres de Bombona)
Hora: 7:30 p.m.
Octubre 7 (Viernes)

AYURVEDA . EL ARTE DE SER

Dir: Pan Nalin/India/
Lugar: Centro de Artes Orientales
Hora: 5:00 p.m.
Octubre 10 (Lunes)

TAROMENANE

Dir: Carlos Andres Vera / Ecuador /2007 / 60 min.
Lugar: Casa de lectura infantil (Av. La Playa entre Comfenalco y la Clinica Soma)
Hora: 4:00 p.m.
Octubre 12

THE COVE

Dir: Louie Psihoyos / Estados Unidos/ 2009/ 90 min
Lugar: Café Amadis Cra.42a. No. 48-48  Pasaje Cervantes ( entre Bellas Artes de Ayacucho y las Torres de Bombona)
Hora: 7:30 p.m.
Octubre 19

TIERRA SUBLEVADA ORO IMPURO

Dir. Pino Solanas/ Argentina /2009/ 92 min.
Lugar: Café Amadis Cra.42a. No. 48-48  Pasaje Cervantes ( entre Bellas Artes de Ayacucho y las Torres de Bombona)
Hora: 7:30 p.m.
Octubre 24 (Lunes)

REVERDECER

Dir:Coléctivo Chaya /Argentina /2007 / 64 min.
Lugar: Casa de lectura infantil (Av. La Playa entre Comfenalco y la Clinica Soma)
Hora: 4:00 p.m.

EL CASO COCA COLA
Dir: Germán Gutierrez y Carmén García/ Colombia-Canada. 2009/ 85min.
Lugar: Auditorio Camara de Comercio de Medellin ( Calle Maracaibo con Av. Oriental)
Hora: 6:30 p.m.

Octubre 26

DESPUES DE LA NEBLINA

Dir: Anne Slick y Danielle Bernstein /Ecuador/2007/ 77 min.
Lugar: Café Amadis Cra.42a. No. 48-48  Pasaje Cervantes ( entre Bellas Artes de Ayacucho y las Torres de Bombona)
Hora: 7:30 p.m.
Octubre 31 (Lunes)

CHOROPAMPA. EL PRECIO DEL ORO

Dir: Francisco Cabellos-Stephanie Boyd /Perú / 2002/75 min.
Lugar: Casa de lectura infantil (Av. La Playa entre Comfenalco y la Clinica Soma)
Hora: 4:00 p.m.

12 oct 2011 Mujeres Indígenas se movilizan en contra de El Cerrejón y La Alumbrera. Minga Global en Zug-Suiza

 
Glencore y Xstrata
Catástofre climática en territorios indígenas

La problemática relacionada con las industrias extractivas en territorios indígenas de Latinoamérica, es cada vez más dramática en materia de violaciones a los derechos humanos, a los derechos colectivos y a los derechos de la Madre Tierra.

Suiza, es reconocido a nivel internacional como un país mediador en la solución de conflictos, es visto como un actor neutral para la promoción y establecimiento de la paz en países como Colombia, sin embargo, la política de cooperación  Suiza, en este sentido, es hartamente incongruente, cuando ésta promueve al mismo tiempo, la entrada en vigor de Tratados de Libre Comercio con países como Colombia y Perú, los cuales entraron en vigor el pasado 1º de julio, abriendo consigo el paso a la implementación y consolidación de proyectos ejecutados por multinacionales suizas como Glencore y Xstrata.  Las operaciones de éstas compañías son devastadoramente contaminantes, además de provocar el desplazamiento forzado de los habitantes originarios de las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas que habitan en los territorios más ricos en recursos naturales como el carbón, el cobre o el aluminio, entre muchos otros.

Para el caso colombiano, la mina El Cerrejón, de la cual la compañía suiza Xstrata es dueña del 33.3%, ha establecido un plan de $ 1,3 mil millones de dólares, para ampliar la producción de la mina a cielo abierto más grande del mundo.  Se pasará de explotar 32 millones de toneladas, que es lo que se produce actualmente por año,  a 40 millones de toneladas métricas en 2015.  Igualmente El Cerrejón estudia una segunda ampliación que representaría un incremento de la producción hasta de 60 millones de toneladas en 2017, sin embargo, ninguna de estas exitosas proyecciones, tienen en cuenta a las comunidades originarias de pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinas, las cuales se verán afectadas notoriamente, no solo por la contaminación, sino también por el desvío del Río Ranchería, el único recurso hídrico del árido departamento de La Guajira en ese país. 

A pesar de que varias comunidades del pueblo indígena Wayuu afectadas por El Cerrejón, han detenido las consultas que por ley, debe realizar el gobierno para garantizar el derecho al Consentimiento Previo Libre e Informado (CPLI), contemplado en varios instrumentos internacionales, así como en la legislación vigente de Colombia,  las presiones que sobre las comunidades ejercen las compañías y el gobierno, son cada vez más malintencionadas, teniendo como objeto que las comunidades accedan a abandonar sus territorios para poder llevar a cabo las expansiones de los yacimientos para la explotación del carbón.  La ampliación de los yacimientos de El Cerrejón, desviarán el curso del Río Ranchería, único recurso hídrico de la región, lo que implicaría no solo un gran impacto social para el pueblo Wayuu, sino también una catástofre irreparable para el medio ambiente.

Es importante anotar que, el mineral proveniente de los yacimientos de El Cerrejón, alimentará las plantas de carbón, Brunsbüttel-Alemania y Calabria-Italia, de propiedad de la Sociedad Suiza de Repower.  La planta en Brunsbüttel, solamente, produciría 10 millones de toneladas de CO2 al año, lo que corresponde al 25% de las emisiones de carbono que produce toda Suiza.  Repower, compañía de la cuál el Cantón suizo de Los Grisones es dueña del 46%, en la actualidad es duramente criticada por haber auspiciado un grupo de personas provenientes de Calabria-Italia para viajar a Chur-Suiza, con la intensión de contrarrestar una importante manifestación que convocó a cerca de 500 personas que se oponen a la puesta en marcha de los proyectos de energía eléctrica de ésta compañía.

Hasta el momento, infortunadamente se desconoce la posibilidad de que el carbón de El Cerrejón que alimentará las plantas de carbón de Repower se importe a Suiza bajo las bondades del Tratado de Libre Comercio Colombia-Suiza, sin embargo, será importante crear los mecanismos adecuados para dar seguimiento a las aplicaciones de TLC, que fue firmado y promovido por el Estado Suizo, a pesar de las graves violaciones de derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario que ocurren sistemáticamente en Colombia.

Tres mujeres indígenas, Virginia Cruz del pueblo Diaguita de Argentina, en donde se encuentran comunidades afectadas por la mina la Alumbrera de propiedad de Xstrata,  así como, Yazmin Romero Epiayu y Karmen Ramírez Boscán, de la organización Fuerza de Mujeres Wayuu del Pueblo Wayuu de Colombia en donde se encuentra localizada la mina de El Cerrejón, darán sus testimonios y puntos de vista acerca de la minería iresponsable de Xstrata y Glencore, en una serie de eventos que se desarrollarán durante la gran movilización que apoya a la IV Minga Global, convocada por la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas – CAOI.  La Minga en Zug-Suiza:  Wounmainkat – Madre Tierra Resiste, cuenta con el amplio respaldo de los parlamentarios cantonales Stephan Gisler y Anna Lustemberger del Partido Verde de Zug (Alternative – die Grünen Zug),  quienes cuestionan ampliamente las operaciones de las compañías suizas en países del Sur, así mismo cerca de 10 organizaciones suizas se han adherido a esta importante iniciativa que se llevará a cabo el 12 de octubre de 2011 “Día de la Resistencia Indígena”, en el Cantón de Zug, lugar en donde se encuentran las oficinas financieras de Xstrata y Glencore.  

12octwayuu

Para mayor información:

En español e inglés

Karmen Ramírez Boscán

Epaya'a Miou - Consultora para Asuntos Internacionales de la Sütsüin Jiyeyu Wayúu - Fuerza de Mujeres Wayuu – Delegada por la Red de Mujeres Indígenas sobre Biodiversidad

Editora para Centro y Sur América del www.indigenousportal.com

Teléfono en Suiza :  076 754 79 75

fuerzamujereswayuu@gmail.com

Berna, Suiza

En alemán y español :

Arne Baurecker

Coordinador de AGSAM – INCOMINDIOS

Teléfono :  031 302 0234  – 076 335 85 72 (después de las 17 :00h)

Correo Electrónico :  abaurecker@sunrise.ch

Skype : baureckera